Inferiores: el ADN perfil de la Liga Santiagueña
El ADN perfectamente definido de la Liga Santiagueña de Fútbol es sin dudas, las divisiones formativas. En un 2025 colapsados de partidos, con dos torneos largos como el Apertura y Clausura más las finales del Torneo Anual englobo nada más, ni nada menos que 1.572 encuentros.
Competencia con cerca de 10 meses, con definiciones de alto nivel futbolístico, con la buena organización, especialmente en las fases finales, con estadios acordes a las exigencias de los clubes y de los protagonistas, con el nivel arbitral de primera y con campeones conocidos en el ambiente de la atmosfera de la liga local, hicieron un 2025 de película.
El Torneo Apertura tuvo 784 partidos, igual de repartidos para el Torneo Clausura, con un promedio de más de 3.000 jugadores en competencia, en las cuatro categorías como es séptima, octava, novena y décima división hablan por sí sola, de un proyecto global, donde la Liga Santiagueña y los clubes se llevan todos los méritos al notable trabajo. La coordinación estuvo a cargo una vez más de Walter Brandán, un todo terreno en materia de formativas, con el agregado de los delegados y administrativos de la Liga a disposición de los chicos.
El calendario 2025 comenzó el 05 de abril y finalizó el 08 de diciembre, con nueve meses de competencia, y sí a eso le agregamos que los clubes comienzan sus pretemporadas en febrero o marzo, el abanico de meses de competencia es de alta participación.
En lo deportivo, Central Córdoba se alzó con seis títulos (7ma. división, 9na división y 10ma en el Apertura, octava en el Clausura y en el Anual sumó dos copas más con la 7ma. y 9na. División. Después Mitre Amarillo se quedó con tres títulos: 8va, división en el Apertura y Clausura y con la octava división en el Anual. Después se ubica Unión Santiago, que ganó los títulos de novena y décima en el Clausura, y en 10ma. en el Anual. Hay grandes méritos de los equipos, y también habrá que mencionar a los clubes que llegaron a instancias definitivas como Sarmiento, Mitre, Comercio, Instituto Santiago, Estudiantes, Independiente, Sportivo Fernández, Villa Unión, Agua y Energía, Güemes, Vélez, Unión e Independiente de Beltrán y Defensores de Forres. Hay un escalón entre uno y otros, pero que se va nivelando continuamente, como todo proceso.

HABER
En el balance se podrá graficar que los clubes cedieron sus estadios para las instancias finales como Güemes y Unión Santiago, a los ya escenarios que siempre se jugaron instancias definitivas como Sarmiento, Central Argentino, Sportivo Fernández y Vélez de San Ramón, excelente escenografía para los chicos.
Los árbitros también le dieron la importancia en la formación de los chicos, ya que varios jueces de primera división como Francisco Acosta, Nelson Figueroa, Emilio y Francisco Maguna, Fabián Cáceres, Fernando Ortiz, Guillermo Infante, y Domingo Acosta, entre otros, dirigieron partidos de inferiores todo el año, lo que demuestra el compromiso con las instituciones y con la entidad madre. El sistema aplicado una vez más con el Comet encuentra la trasparencia en la competencia, pese a que hubo algunas desprolijidades de clubes, especialmente del interior. Algo que se deberá resolver y mejorar en el 2026.
También la difusión del calendario anual tuvo un alto alcance de los medios de comunicación y en las redes sociales. Las trasmisiones de TV en directo por streaming, más la difusión del periodismo deportivo en los diferentes medios, hicieron un impacto global positivo, porque el chico, la familia y los clubes se ven beneficiados con la competencia misma, y con el saber que el fútbol se sigue magnificando desde la niñez, que se encolumna en la parte social de una institución. Hoy en día, el jugador formativo tiene muchas opciones de flagelos en la misma esquina de su barrio, y jugar en un club, resuelve un delicado tema propio que impacta en el día a día en nuestra sociedad. Un chico en un club, es uno menos en la calle.

VIOLENCIA
En el balance del Debe figura el tema de la violencia en varios partidos. Seguramente en 1572 encuentros, los incidentes lamentablemente tienen que estar al orden del día y del pulso mismo de la sociedad. La violencia existe en todos lados, en un boliche, en un recital, en la calle, en un hospital, en la cámara de diputados, en cualquier esfera que exhibe el ser humano, y se traslada muchas veces en el fútbol formativo. Hubo incidentes de grandes proporciones como el caso de Güemes- Mitre que saltó a los medios de comunicación. Tuvo que intervenir la policía y las consecuencias, hoy por hoy, dejó solamente jugadores involucrados sancionados por el Tribunal de Penas. Es un grave problema a resolver, donde también apuntan a los jugadores mismo, a los entrenadores, dirigentes, a los padres y violentos que se disfrazan de hinchas de fútbol. Es inadmisible pensar que los chicos produzcan los lamentables hechos dentro de un campo de juego, y que opacan todo lo bueno que muestra la formativa como escuela de fútbol.
Para las instancias finales, más allá de los escenarios, la Liga Santiagueña de Fútbol tuvo que contratar a Infantería, para cumplir el rol de seguridad. Impensado que, en el juego de los chicos, haya un estricto control de seguridad por precaución. ¿Algo seguramente está mal?. Hay varios culpables y los padres tienen un rol fundamental, y en varios casos fueron los principales protagonistas, incluida las mujeres.
“La sociedad está enferma y el fútbol no es la excepción”, nos describe un psicólogo deportivo ante una consulta de ABC. También es para el análisis la gran cantidad de jugadores expulsados y suspendidos fecha a fecha, con el agravante aún, que el Tribunal de Penas sancionó a una cantidad abultada a entrenadores y preparadores físicos de los clubes afiliados. Sí le sacan la tarjeta roja a los que “enseñan”, qué nos queda para el resto. El formador debería dar el ejemplo y ser el pulso del equipo. En los próximos días publicaremos la cantidad de expulsados y los DT que se fueron a los vestuarios por sus reacciones y sus comportamientos. Alarma encendida para el gremio que nuclea a los DT, ya que es un común denominador cada temporada. Nos faltan muchas terapias para encontrar la salida adecuada, porque sabemos que un comportamiento ejemplar es difícil de encontrar muchas veces en la tribuna de padres, y en realidad es un foco activado, que nos afecta y nos duele a todos por igual.

Para terminar, Rafael Linares, experimentado en esta materia, quien además de graduado y profesor universitario de la Universidad Nacional de Córdoba, es creador de la cátedra de Psicología del Deporte. Una eminencia y referencia absoluta y autorizada en el tema.
“Es una problemática, muy grave de mucho tiempo a esta parte, en este momento se ha incentivado en la problemática socioeconómica y cultural en nuestro país. Los causales son multifactoriales, otros fundamentales, pero sobre todo hay que abordar la situación de lo que llamo “realización vitaria”, empezó diciendo Linares.
¿Qué es la realización vitaria? “Se produce cuando al padre que le gusta el fútbol y lleva a jugar a su niño, piensa que el hijo triunfe en la vida como en el fútbol, con referencia directa a lo que a él se le negó o privó por diversos factores en su vida, algo que deseaba fervientemente. Esto es frecuente, un fenómeno tan popular como lo es el deporte”, arrancó describiendo.
“El padre no sabe si su hijo va a querer jugar, entonces busca inducirlo para que se incline a su pasión. Es importante aclarar que los cuerpos técnicos en muchos casos eran personas idóneas, o sea que hayan jugado, o se hayan preparado. Hoy por hoy en muchos equipos la escuela de técnicos le da la posibilidad de canalizar esa inquietud. Es un deseo patológico de una realización vitaria, ver realizaciones propias en los hijos”, argumenta.
Linares también expuso, según sus estudios, tres tipos de padres en la formación deportiva de sus hijos: El padre agobiador, el padre desinteresado y el padre ideal.
El presente dejó un 2025 casi histórico, más el aporte del gobierno provincial como política de estado inculca el desarrollo del fútbol local en todas sus facetas. Es cuestión de seguir apostando en un proyecto que ya tiene años de ejecución y concreción, teniendo que achicar los márgenes de errores, para potenciar la educación y trabajar todos juntos para su notable crecimiento.
RENÉ PAZ
Fuentes: LSF/ La Nueva Mañana.

